Ciencia y empresa: dos caras de este binomio

Jueves, 8 de octubre del 2020 / Fuente: Granma / Autor: Miguel Febles Hernández

 Solo con la introducción de variedades de semillas certificadas, el complejo arrocero camagüeyano incrementó los rendimientos agrícolas de 2 a 4,3 toneladas por hectárea. Foto: Miguel Febles Hernández

Camagüey.–Si de generalización de los resultados de las investigaciones se trata, los programas arrocero y el de la producción de carne y leche bovina marcan la diferencia en sentidos opuestos.

En reciente encuentro de directivos e investigadores del polo científico camagüeyano con las máximas autoridades del territorio, se evaluó el impacto de los principales proyectos en ejecución en el sector agropecuario para incrementar la producción de alimentos.

Como ejemplo positivo está el programa arrocero, a partir de la alianza estratégica entre la Estación Territorial de Investigaciones de Granos, la Empresa Agroindustrial de Granos Ruta Invasora y la Cooperativa Manuel Ascunce Domenech, que le ha permitido a Camagüey cerrar el ciclo varietal del arroz.

En el polo opuesto está la ganadería vacuna, que ha cedido terreno en indicadores de eficiencia en el sector.

José Antonio Gil, subdelegado provincial de Ganadería, mencionó, como principal problema, la insuficiente alimentación de la masa durante el llamado periodo seco, cuando no se llega ni al 40 % de la dieta necesaria para los animales, lo que provoca un número importante de muertes por desnutrición.

El campesino Carlos Isel Hidalgo, de la cooperativa Rafael Guerra Vives, de Najasa, señaló las malas prácticas reproductivas, que impiden el mejoramiento genético del rebaño.

Al respecto, Santiago Lajes Choy, rector de la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz, instó a investigadores y a empresarios a ser más dinámicos en la ejecución conjunta de los proyectos que, en materia de alimentación, reproducción, pastoreo, manejo y salud animal han sido aprobados.



Últimas noticias