Una gestión de gobierno soportada en la ciencia y en la innovación contribuye al desarrollo sostenible

Martes, 2 de marzo del 2021 / Fuente: Granma / Autor: Ventura de Jesús

Especialistas trabajando en una computadora

Un crecimiento más sólido, con mejor base productiva, debe constituir objetivo esencial de la gestión de gobierno en el propósito de un desarrollo sostenible para el presente y futuro de los cubanos.

Esa observación esperanzadora demarca el artículo firmado por el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y Mercedes Delgado Fernández, publicado en el sitio web del Ministerio de Economía y Planificación, bajo el título Gestión del gobierno orientado a la innovación: Contexto y caracterización del modelo.

El texto procura poner sobre el tapete el ejercicio del gobierno en el Socialismo y su especificidad en Cuba, un modelo que debe estar orientado, básicamente, a la innovación, con principios, componentes, ciclos de gestión y el sistema de evaluación.

 

Entrelazar la dimensión económica, social y ambiental

El material reafirma una tesis conocida: la Conceptualización del modelo económico de desarrollo social socialista, los Lineamientos de la política económica y social, y el Plan nacional de desarrollo económico y social hasta 2030, constituyen guías para el cumplimiento de la visión del país, y este último, junto  a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, conjugan las dimensiones económica, social y ambiental de la nación. 

Explica que para el cumplimiento de los objetivos, y sin descartar su enfoque abarcador, la gestión de gobierno requiere de políticas de innovación y, para ello, «es necesario comprender la naturaleza y la dinámica de los problemas y procesos… tener en cuenta las partes interesadas, los aspectos más relevantes para el país o región y sus efectos transformadores en la economía y la sociedad».

Al propio tiempo, señalan los autores, debe promover la exportación e inserción en cadenas globales de valor, la atracción de inversiones y la contribución eficaz y eficiente de los sectores productivos y de servicios en la economía.

Luego de arrojar luz sobre los resultados en campos como la educación, la salud, el deporte, la cultura y la justicia social, enfatizan en que, en la actualidad, la batalla económica constituye para el país una prioridad, la cual debe materializarse esencialmente a nivel local. 

«Lo que se quiere es una armonía y un desarrollo que nazcan desde abajo, desde el municipio, con una gestión inteligente y adecuada, con un trabajo proactivo, a partir de sus necesidades y también de sus aspiraciones, de su experiencia, de su cultura, de sus potencialidades productivas y del talento de su fuerza de trabajo calificada».

 

Gestión de la calidad basada en resultados

En el despliegue de este punto, resaltan la importancia de incrementar la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones, y mejorar la capacidad de solución de problemas, elementos imprescindibles en la gestión de las instituciones públicas y que, a su vez, demanda la implementación del modelo en red, la modernización legislativa y una gestión de la calidad basada en resultados.

El documento también aborda el papel del Estado como regulador de la economía de mercado, y sostiene la necesidad de un enfoque sistémico y comparativo, la urgencia de valerse de las nuevas tecnologías, y contar con un gobierno coordinador de todo el espectro de intereses en el complejo contexto actual.

Las políticas y estrategias que se diseñen en la administración pública han de tener puntería, sobre todo, para no obviar el fenómeno de la innovación, la cual amplía y facilita el acceso a la información en términos generales, incluida aquella con el fin de promover la rendición de cuentas, puntualizó. 

Otra mirada en esa dirección explica que «el gobierno electrónico mejora las transacciones entre agencias gubernamentales, así como entre empresas y ciudadanos en beneficio de la calidad de los servicios y la transparencia en el sector financiero».

Unido a ello, los autores destacan las Unidades de Gobierno Digital, que favorecen la agilidad, el diseño centrado en el usuario, la toma de decisiones basada en datos, las plataformas horizontales con transformaciones en el modelo de gobernanza y la rendición de cuentas.

 

La experiencia de China

Con el objetivo de tomar el pulso a otras experiencias, los autores del escrito subrayan que el pensamiento sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva era consiste, según sus máximos dirigentes, en culminar la modernización socialista y la gran revitalización de la nación.

Y, sobre la base de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada, alcanzar la transformación en un poderoso país socialista, moderno, próspero, democrático, civilizado, armonioso y bello, a mediados del actual siglo.

De acuerdo con el dirigente chino Xi Jinping, la economía pasó de una fase de rápido crecimiento a una fase de desarrollo de alta calidad, con la reforma estructural del lado de la oferta con una mejor calidad, mayor eficiencia y profundización del crecimiento económico a través de la reforma.

En ese caso, la gobernanza solo se enfoca en cuestiones sobre cómo asignar los recursos productivos entre sectores, regiones y organizaciones, qué y cuánto producir, y dónde y para quién producir.

Como soporte de esa filosofía, «la economía es dinámica, innovadora y competitiva, con una reforma institucional sobre la base de crear nuevos productos y servicios de mejor calidad, crear y aplicar nuevas tecnologías, nuevos materiales, procesos y productos, así como mejorar la productividad de los factores de producción y la eficiencia de la asignación de recursos».

Xi Jinping considera que la innovación constituye la  primera fuerza motriz para conducir el desarrollo estratégico en la construcción de un sistema económico modernizado, con la emancipación y el desarrollo de las fuerzas productivas.

Otra cualidad en aquel inmenso país es la gobernanza social, que entre otras ventajas promueve un destino común de la humanidad y la cooperación entre los países y las regiones.

Díaz-Canel y Delgado Fernández evaluaron las tesis del Primer Ministro de la República Socialista de Vietnam, Nguyen Xuân Phúc, quien asegura que la construcción de un gobierno íntegro, para servir a los ciudadanos y a las empresas, ayudará a su país a completar la industrialización y modernización nacional. Para ello, dice, son necesarios grandes esfuerzos, soluciones innovadoras, un enfoque holístico de la administración pública y una efectiva preparación de los servidores públicos.

El escrito esclarece que en Cuba el Estado de Derecho socialista y la planificación constituyen los componentes centrales del sistema de dirección del desarrollo económico y social, con la función esencial de proyectar y conducir el desarrollo estratégico, previendo los equilibrios pertinentes entre los recursos y las necesidades.

Para lograr impulsos, claro está, es menester también la «preparación de los cuadros y la estrategia adoptada dirigida al cambio de mentalidad requerido para la implementación de los citados Lineamientos, la actualización del modelo económico y social de desarrollo socialista, así como la construcción de un Estado de Derecho Socialista, con un intenso cronograma legislativo derivado de la nueva Constitución de la República de Cuba».

Y aquí distinguen otra idea clave: «El cambio de mentalidad es uno de los procesos más difíciles de lograr y generalmente se alcanza en el mediano y largo plazo», algo que deben hacer suyos los gobiernos locales y el sistema empresarial, para alcanzar una gestión ágil y eficiente.

 

Enfoque preventivo asentado en la ciencia

Como guardián del pueblo, la gestión del gobierno requiere prever e integrar coherentemente planes, programas de desarrollo y políticas, con la participación activa de los miembros de la sociedad. Establecer un modelo de gestión del gobierno con enfoque preventivo, soportado en la ciencia y orientado a la innovación, puede contribuir al desarrollo sostenible. No deben pasar por alto, tampoco, los modelos de gestión de la calidad, una herramienta informática de apoyo, y ese proceso endógeno, participativo, innovador y de articulación de intereses entre actores del territorio y los diferentes niveles de dirección, que se sustenta en el liderazgo de los gobiernos municipales.

Como conclusión del artículo, los autores consideran que una buena gobernanza está soportada en principios, un marco jurídico coherente que responda al contexto y a las necesidades, así como una institucionalidad y planeación estratégica orientada a la innovación en la gestión gubernamental y en todos los ámbitos de la sociedad.

Y como parte de ese mismo engranaje, el texto resume que un cuadro de mando integral, apoyado en una herramienta informática, está en mejores condiciones de evaluar de manera integral cualquier tarea, por difícil que sea.



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