Lecciones del terremoto de Haití 2021

Miércoles, 18 de agosto del 2021 / Fuente: Juventud Técnica (medium.com) / Autor: Manuel Iturralde-Vinent

Terremoto de Haití. Foto: tomada de Semana

He visitado varias veces Haití, precisamente para promover la prevención, pero confieso que he tenido pocos resultados. No logré que se imprimieran los folletos de la serie Protege a tu familia adaptados para Haití ni que se popularizaran otros materiales existentes en creole y francés.

Debo decir que varias ONG han producido asimismo informes y mapas detallados sobre las vulnerabilidades y multirriesgos en el territorio, pero estos informes han tenido limitadas consecuencias prácticas. Por desgracia, cuando se reconstruye después de un desastre, generalmente se vuelven a restituir las vulnerabilidades.

Esta es una experiencia que debemos asimilar en Cuba y es igualmente válida en otras ciudades localizadas en territorios con amenaza sísmica . Si algo se rompe, es porque tenía alguna vulnerabilidad o estaba muy expuesto. No se puede volver a construir en el mismo lugar con algunas mejoras, como ocurre a menudo. Esa no es la solución, sino aprovechar los resultados de los estudios de Peligros, Vulnerabilidades y Riesgos (PVR) existentes y elaborar soluciones integrales, que pueden incluso significar el desplazamiento de comunidades a lugares menos expuestos, construir según diseños novedosos y resistentes, construir vías expeditas de evacuación y socorro, aumentar la seguridad de escuelas y hospitales, entre otras muchas.

En las ciudades destruidas por este sismo en Haití había casas sostenidas milagrosamente, soportadas por paredes no estructurales, o por columnas que no resisten las cargas a que están sometidas, o por diseños que no soportan las fuerzas de cizalla.

Asimismo, esas construcciones estaban colocadas casi sobre las calles y vías principales, de modo que bloquearlas era lo obvio que debía ocurrir. El entramado vial de muchas comunidades, incluida Puerto Príncipe, es una red caótica de calles y avenidas entrecruzadas, donde lo normal y cotidiano son la formación de nudos de aglomeración vehicular. En caso de necesidad de evacuación, no hay caminos expeditos.

Hay que mirarse en ese espejo y no esperar a que un sismo catastrófico nos dé una lección dolorosa. Hay que analizar las redes viales, definir calles priorizadas, eliminar construcciones en malas condiciones estructurales, reforzar las escuelas, hospitales y otros edificios fundamentales con medidas sismorresistentes.

Esto no es un proceso que se pueda hacer en poco tiempo. Lleva más estudio, rediseño y planificación de mejorías sucesivas en las ciudades actuales.



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