Los
Orígenes de la Biota Terrestre Cubana
Manuel Iturralde-Vinent, 2004
Cuando miramos a nuestro alrededor en los campos de Cuba, según sea una playa, o un cayuelo, o una montaña, encontramos un conjunto de hongos, algas, plantas y animales peculiares de esos ambientes. Sin embargo, se ha preguntado usted por qué están esos animales en dicha localidad y no algunos otros; o porqué esas plantas y no otras. Se ha preguntado usted por qué en Cuba no hay tigres o elefantes. Pues lo cierto es que en cada localidad, e incluso en cada isla del Caribe, hay un grupo de organismos propios de dicho lugar, que están ahí gracias a su capacidad de migrar, colonizar y evolucionar en tales tierras. Esto se refiere a las poblaciones indígenas de Cuba, es decir, los organismos que llegaron aquí por medios naturales, mucho antes que el hombre hiciera su debut en las islas.
Sabemos que desde nuestros aborígenes, seguidos por los europeos, africanos y asiáticos, hasta nosotros mismos hoy, hemos venido introduciendo en Cuba numerosas especies exóticas de animales y plantas; sin contar las bacterias, hongos, virus e infinidad de otros microorganismos que llegan junto con las cargas y los pasajeros desde el exterior. Aunque las especies introducidas juegan un papel importantísimo en el equilibrio y supervivencia de los ecosistemas, en lo adelante sólo vamos a referirnos a las plantas y animales originarios de Cuba.
En la biota cubana es importante saber distinguir, entre las especies indígenas, aquellas que son especies endémicas. Especies indígenas son todas las que habitan en Cuba y llegaron acá por medios naturales, pero pudieran habitar en otros territorios insulares y/o continentales. En contraste, las especies endémicas cubanas son aquellas especies indígenas que viven solamente en Cuba. Sin embargo, pueden haber endémicos de las Antillas Mayores, endémicos del Caribe, etc.
Los animales indígenas de Cuba, en el pasado, no eran las mismas especies que conocemos hoy, y muchos de ellos se han extinguido para siempre. Esto se debe a varios factores, entre los cuales vamos a analizar los cambios de la geografía en el pasado, las sucesivas colonizaciones de estas tierras, la evolución de las especies, y las extinciones. Tales factores se traduce en algunas preguntas que los científicos se han venido repitiendo desde hace muchos años, y cuya respuesta ha conducido a largos debates que aún subsisten. Estas preguntas son: ¿De dónde proceden los antepasados de los hongos, algas, plantas y animales actuales?, ¿Cómo llegaron hasta estas tierras?, ¿Cuándo lograron asentarse los primeros representantes de dichos organismos?, ¿Por qué algunos animales se extinguieron?. Vamos pues a examinar brevemente estos asuntos:
¿De dónde procede la biota cubana?
Los científicos, al tratar el tema del origen de la biota indígena de Cuba, no lo hacen en singular, sino en plural, pues hay varios aspectos involucrados. Al referirnos al lugar de donde "proceden" los ancestros de la biota, hay que mencionar las islas cercanas a Cuba (Antillas Mayores, Islas Caimán y Bahamas), Centroamérica, América del Norte y América del Sur. Por ejemplo, las jutías, iguanas, jicotéas, y un gran número de insectos y plantas, tienen sus parientes más cercanos en América del Sur. Muchas aves, y el almiquí, tienen sus antepasados en América del Norte, en tanto que algunos reptiles se sabe que sus parientes más cercanos entán en América del Sur y Central. Sin embargo, hay algunas arañas y plantas que están estrechamente emparentadas con especies africanas, tanto de tierra firme como de Madagascar. Por eso se puede decir que, la biota cubana (todos los organismos indígenas en conjunto), tiene sus orígenes en los continentes e islas vecinas, pero también en Africa.
Evolución y extinciones
Nosotros sabemos que las islas del Caribe son más jóvenes que los continentes, es decir, que los continentes existen desde antes que la mayoría de las islas. Por eso es obvio que, en algún momento del pasado, estas islas estuvieron despobladas, y que a partir de cierto instante, comenzaron a ser colonizadas por organismos procedentes de otras islas y continentes. Este proceso de colonización, del cual Cuba es un ejemplo, estuvo determinado por la capacidad de los organismos para trasladarse de una tierra a otra, y por las geografía del pasado de Cuba. Desde que un organismo cualquiera llega a una isla, comienza un proceso de adaptación a las nuevas condiciones de vida. Este proceso puede desencadenar la evolución.
Hoy sabemos que, al menos las Antillas Mayores, en el pasado compartían una población similar, que por causa de las extinciones se fueron diferenciando hasta hoy. Esto lo ejemplifica el cocodrilo cubano (Crocodylus rombipher), cuyos restos fósiles se encontraron en las Islas Cayman y las Bahamas, donde se extinguió hace algunos siglos. Esto quiere decir que, algunas especies, en el pasado, tenían una distribución más amplia que hoy, y sus áreas de ocurrencia se han restringido debido a extinciones parciales. En el pasado, tanto en Cuba como en La Española, habitaron varias especies de perezosos, insectívoros, monos y aves, que se extinguieron, provocando así que la fauna actual sea mucho más pobre en diversidad, que la que habitó estas mismas tierras hace más de 7 000 años atrás.
Esta diferenciación entre la fauna de las islas ocurre, también, a causa de la evolución. La evolución determina que surjan nuevas especies, a partir del momento en que una población determinada, digamos "A", queda separada en dos o más poblaciones: A1, A2, ...An. Esta separación tiene lugar cuando una isla grande se subdivide en dos o más islas menores, o cuando una isla que estuvo unida al continente, queda aislada por alguna causa geológica. En estos casos, cada una de las poblaciones A1, A2, ...An, evolucionan por separado, sin intercambio genético, y de este modo, derivan en especies distintas a la original, o se extinguen. Resultado de este proceso, a partir de una especie original "A", que pudo llegar hasta cierta isla en el pasado, se forman varias especies hermanas (A1, A2, ...An), a consecuencia del aislamiento genético y la evolución. Por ejemplo, las iguanas Cyclura cornuta de La Española y Cyclura nubila de Cuba, tuvieron un antepasado común, del cual evolucionaron en especies independientes. Este antepasado habitó en una isla grande, que incluyó a Cuba y La Española, antes de quedar separadas hace 20 millones de años.
¿Desde
cuándo lograron asentarse?
Al llegar a este punto, hay que referirse a otro aspecto de los orígenes de la biota cubana, y es su antigüedad; o dicho en otras palabras, el tiempo que hace que los primeros invasores de determinado grupo taxonómico se establecieron exitosamente en estas tierras. Esto es importante, pues cuanto más tiempo haya pasado determinada población aislada de sus congéneres, mayor posibilidad de que se transforme en una especie endémica. Dicho de otro modo, hay más posibilidades de que la especie "A" pueda evolucionar en las especies A1, A2, ...An. Para determinar qué tiempo hace que las especies A1, A2, ...An existen, es decir, el tiempo que llevan aisladas de la especie original "A", se pueden utilizar tres fuentes de información relativamente independientes: la Paleontología, los "relojes" moleculares y la Paleogeografía.
La Paleontología (estudio de la vida antigua) nos permite establecer cuándo hubo en estas islas organismos que se puedan considerar emparentados con las biotas actuales. Para ello nos valemos de los restos fósiles que aparecen en las rocas. Por ejemplo, en algunas rocas de Pinar del Río se encuentran restos de animales y plantas terrestres, los más antiguos de Cuba. Estos incluyen plantas que vivieron en un continente ya desaparecido, denominado Pangea, así como reptiles voladores (Pterosauros) y dinosaurios, que habitaron las costas del primitivo Mar Caribe, hace 150 a 180 millones de años. Pero ninguno de estos organismos tiene representantes en las biotas actuales de Cuba. La Paleontología también nos enseña que una gran mayoría de las biotas antiguas, preservadas en las rocas cubanas, eran marinas, y la mayoría de dichos taxones están extinguidos.
Cerca de la presa Zaza, en Sancti Spiritus, excavamos un yacimiento de animales y plantas fósiles, cuyos representantes se extinguieron hace algunos cientos o miles de años atrás. En Zaza se encontraron restos fósiles de mamíferos terrestres (monos, perezosos, jutías) y de agua dulce (dugones), con 15 a 20 millones de años de antigüedad; así como restos de reptiles de agua dulce (cocodrilos y quelónios).
En los depósitos fosilíferos que aparecen en las cavernas, con 10 mil a 500 años de antigüedad, también hay representantes fósiles de una gran variedad de animales, tales como aves (búhos gigantes, cóndores, halcones, etc.), mamíferos (monos, perezosos, jutías, murciélagos), reptiles (cocodrilos, tortugas, lagartos, serpientes, etc), anfibios, insectos y peces de agua dulce. Muchas de aquellas especies están extintas, pero entre ellas hay algunas cuyo descendientes se encuentran en nuestros bosques de hoy. Estos datos nos permiten afirmar que, al menos desde hace 20 millones de años, ya habían en Cuba animales terrestres emparentados a la fauna actual.
Otro método de estimar cuándo llegaron a estas tierras los antepasados de los animales indígenas, son los "relojes" moleculares. Esta es una técnica recientemente desarrollada, que aún requiere de perfeccionamiento. Se basa en determinar la "distancia inmunológica" entre dos especies, que se supone tienen cierto parentesco. Dicho en otras palabras, el grado de diferencia genética determinada por el momento a partir del cual una población original (Especie A), se dividió en dos poblaciones hermanas y comenzaron a evolucionar, hasta convertirse en dos especies distintas (A1 y A2). Después de calcular numéricamente esta "distancia inmunológica", la misma se multiplica por un factor de tiempo, y se obtiene una fecha aproximada. Esa es la fecha cuando se estima que las dos poblaciones debieron comenzar a evolucionar independientemente. En el Caribe, este método se ha aplicado a reptiles, anfibios y mamíferos. Estas investigaciones sugieren que la mayoría de los anfibios y reptiles cubanos se adaptaron a estas tierras en los últimos 30-35 millones de años, pero hay algunas especies cuya antigüedad se considera mucho mayor, hasta 60 millones de años. Resultados semejantes arroja el estudio de la distancia inmunológica del almiquí, pues se obtuvo como resultado que, las especies cubana y dominicana, se separaron hace más de 60 millones de años de la especie original.
El
tercer método, la Paleogeografía, se basa en un hecho muy simple. Para que exista una biota
terrestre, tiene primero que existir una tierra. Parece obvio, y lo es, pero lo
que no es tan sencillo es determinar desde cuándo hay islas permanentemente
emergidas en el Caribe, y su grado de interconectividad. Las investigaciones paleogeográficas del
Caribe sugieren que las primeras tierras insulares surgieron hace unos 140 millones de años. Pero aquellas islas no eran permanentes, pues surgen y desaparecen pasados unos pocos millones de años. Asimismo, se ha podido determinar que desde hace 40 millones de años atrás, es que existen islas que han permanecido emergidas hasta hoy. Por lo tanto, ninguna biota terrestre antillana actual tiene sus ancestros en una biota insular anterior a esta fecha. Este resultado contradice los fechados moleculares. Por lo tanto, en el futuro hay que continuar estudiando este problema.
En los mapas subsiguientes se observa cómo ha cambiado la geografía del Caribe desde que surgieron las primeras tierras permanentes.



Al examinar estos mapas en detalle, se evidencia que las dimensiones de las tierras emergidas han cambiado con el decursar del tiempo, que otrora estuvieron unidas entre sí, y con el continente sudamericano, para quedar separadas posteriormente. Estos cambios tuvieron fuertes efectos en las poblaciones.
¿Cómo
llegaron hasta estas tierras?
Algunas especies de insectos y las aves pueden trasladarse volando entre las islas del Caribe y los continentes cercanos. Por eso, algunas poblaciones de estos animales mantienen un intercambio genético estable, como las aves migratorias y la mariposa monarca. En contraste, aunque los murciélagos vuelan, para ellos el mar representa a menudo una barrera infranqueable. El caso de los moluscos terrestres, los insectos cavernícolas, los peces de agua dulce, los anfibios, algunos reptiles, y los mamíferos terrestres es diferente. En general estos no pueden trasladarse tan fácilmente entre las islas, pues no son buenos nadadores, no pueden vivir en el agua salada, o no soportan largas exposiciones al sol y el salitre. Ellos debieron trasladarse a estas islas preferiblemente andando, por terreno firme, pero en las condiciones geográfivas de hoy eso es imposible.
Hay organismos que logran superar barreras marinas traidos por el viento, navegando en balsas de vegetación, o viajando de "polisontes" en otros animales. Pero para poner a prueba las hip&ocute;tesis biogeográficas, es mejor tratar de explicar el arribo de los organismos que tienen dificultades para utilizar estos mecanismos de transporte, por eso se han utilizado los mamíferos cuya biología no les permite atravezar facilmente barreras marinas.
Los científicos no se han podido poner de acuerdo para explicar de qué manera llegaron los primeros anfibios, mamíferos y demás habitantes a estas tierras. Lo interesante es que, una teoría no excluye a la otra, sino que se complementan entre sí. Estas son: 1) Llegaron a las islas migrando a través de puentes terrestres, 2) Llegaron a las islas flotando en balsas procedentes de los continentes cercanos (dispersión por mar), 3) Vinieron ya sea volando o en el polvo (dispersión por aire) y, 4) Migraron como "polizontes" en un animal volador o nadador.
Para poder evaluar estas teorías hay que hacer uso tanto de las técnicas de la Paleogeografía (Estudio de las geografías del pasado), como del conocimiento de las capacidades de dispersión de las distintas especies de animales y plantas.
Las investigaciones paleogeográficas nos enseñan que en el lugar de las Antillas Mayores y la Cresta de Aves en el pasado, hace 37-35 millones de años (vea el mapa correspondiente), existió una cresta generalmente emergida, que comunicó la América del Sur con las Antillas, hasta Cuba Central (Gaarlandia). Este puente terrestre pudo ser utilizado por diversos organismos, para migrar desde el continente hasta las Antillas. Otros organismos vinieron seguramente volando, tanto activamente, como cual polizontes en otros animales, o flotando en el mar y arrastrados por las corrientes marinas.
En conclusión, es evidente que la biota cubana tiene distintas fuentes de origen, y estuvo formándose en un largo periodo de tiempo, al menos desde hace 40 millones de años atrás. En este contexto, cada grupo taxonómico llegó, y se estableció en estas tierras, de acuerdo a sus capacidades de dispersión y su competitividad, y evolucionó y especió de acuerdo a estos y otros factores biológicos y geográficos (cambios climáticos, asilamiento de las poblaciones, cambios de la configuración de las tierras, etc.).