Origen y evolución del Caribe y sus biotas

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Paleogeografía del Caribe 205-55 Ma

M. Iturralde Vinent, 2004

El Caribe, desde su formación, ha jugado un papel trascendental controlando la circulación de las aguas oceánicas, moderando el clima terrestre, y determinando las posibilidades de intercambio biótico entre los ecosistemas de las tierras y mares circundantes. En los párrafos subsiguientes se expone, brevemente, la evolución del Caribe considerando dos etapas fundamentales:
1. Triásico tardío y Jurásico
2. Cretácico a Eoceno Superior


Triásico tardío y Jurásico:

Al final del Triásico, hace unos 205 millones de años (Ma en lo sucesivo), todas las masas continentales terrestres estaban aglutinadas en un supercontinente llamado Pangea. Dicho continente estaba rodeado por un océano mundial denominado Panthalassa, dentro del cual se delimitaba el mar del Tethys. La fracturación de Pangea comenzó en estas condiciones, y dió lugar a la formación de una red de enormes valles intracontinentales, similares al sistema de valles del Africa actual. Ya en el Jurásico, la fracturación de Pangea continuó, y se formaron dos continentes hermanos: Laurasia (los continentes del norte) y Gondwana (los continentes del sur). Este proceso permitió que el Mar del Tethys se extendiera hacia el oeste, hasta que se formó un canal oceánico que separaba ambos continentes y unió el Tethys con el Pacífico. Durante el resto del Jurásico, el Mar Caribe siguó ensanchándose, como se observa en los mapas correspondientes. En estas condiciones, en el océano mundial se estableció una corriente marina de este a oeste (Corriente Circumtropical), de una manera incipiente hace 164 Ma, y ya completamente desarrollada desde hace 154 Ma.

En los mapas subsiguientes azul: mares profundos; verdiazul: cuencas salinas, malba: litorales arcillosos, violeta claro: bajos calcáreos; naranja: tierras emergidos; y marron: valles intracontinentales inundados. Las flechas sugieren los posibles desplazamintos de las biotas marinas.

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Cretácico a Eoceno Superior

Desde el inicio del Cretácico, y hasta el final del Eoceno (entre 135 y 35 Ma), el Caribe se distinguió bastante de la etapa anterior. Principalmente debido a que surgieron archipiélagos de islas volcánicas, y una variedad de elementos geográficos, que complican el relieve sumergido. La amplitud del Mar Caribe aumentó en el Cretácico, a la vez que tenía lugar la apertura y expansión del Atlántico Sur. En general, continúa el flujo de la corriente CircumTropical hacia el oeste, pero en un marco oceanográfico más complejo, debido a la presencia del Atlántico Sur. Se crean las condiciones para un amplio intercambio biótico entre los organismos marinos del Tethys, el Atlántico, el Golfo de México, y el Pacífico.

En los mapas subsiguientes azul significa mar profundo, violeta claro son mares someros, naranja las tierras y los puntos rojos volcanes. Las flechas negras sugieren el movimiento de las biotas, donde M significa moluscos, D decápodos, E equinodermos y T tetrápodos terrestres.

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